CAM avala la reactivación del sector del ladrillo y el ajuste de la morosidad
La caja de ahorros presenta hoy una caída importante de los beneficios en 2009 para volver a dotarse ante los nuevos riesgos.
Caja Mediterráneo presentará hoy en
Madrid sus resultados correspondientes al cierre del ejercicio 2009, que
volverán a caracterizarse por un ajuste importante de los beneficios de cara a dotarse
de más recursos para afrontar los riesgos del nuevo año. La entidad de ahorros
avanzó ayer los mismos al consejo de administración. El director general,
Roberto López Abad, esbozó un escenario de seguridad a pesar de la crisis y
destacó especialmente los claros síntomas de reactivación del mercado
inmobiliario, así como un significativo ajuste de la morosidad.
Un dato revelador sobre la nueva
tendencia en la compra de vivienda, que pudieron conocer los consejeros, es que
la firma de comercialización que tiene la caja, Mediterranean, ha conseguido
vender en el presente mes más de un millar de viviendas propias frente a sólo
cuatro unidades durante el mismo mes del pasado año, según fuentes del órgano
de gobierno.
López
Abad hizo especial hincapié en el control de la morosidad, lo que va a permitir
al grupo mantener el equilibrio por encima de las expectativas iniciales. De
hecho, en el último dato parcial, del tercer trimestre del pasado, la tasa
alcanzada se situaba en el 5,77%, claramente por debajo del 7% que se llegó a
prever como amenaza.
El director insistió en la estrategia de
«prudencia» desarrollada, que permite reforzar las provisiones ante las
amenazas de los impagos y la situación de unos mercados financieros que siguen
bajo mínimos.
Eso
sí, ni la cúpula ejecutiva, ni ningún consejero sacó a colación el tema del
plazo puesto ayer por Bruselas para impulsar las fusiones de las cajas de
ahorros mediante el Frob (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria), hasta
el 30 de junio. Y es que aseguran que por ahora no hay ninguna operación en
marcha al respecto. Eso sí, entre bastidores, el tema del desembarco de Rodrigo
Rato en Caja Madrid salió en las conversaciones de algún corrillo, una
circunstancia normal si se tiene en cuenta que la entidad madrileña es la
principal aspirante ya a integrar a la CAM.
Por otro lado, el consejo de
administración celebrado, correspondiente a enero, sirvió en cambio para decir
adiós a diez de sus miembros, ya que se trataba de la última sesión antes de la
asamblea general del próximo martes 2 de febrero, fecha en la que culmina el
proceso de renovación parcial de los órganos de gobierno de la entidad. Una
circunstancia curiosa es que participó como consejera por primera y única vez la murciana Olaya Pérez,
que sustituía a la hotelera benidormense Natalia Caballé, quien dimitió para
volver a presentarse a la asamblea en su intento fracasado de llegar al consejo.