El Gobierno considera que la recesión puede acabar «en cualquier momento»
El PIB cae un 0,3% en el último trimestre, pero el bajón anual llega al 4%
La
economía española, que entró en caída libre a finales de 2008, puede haber
tocado suelo y estar a punto de iniciar una fase de tímido crecimiento. El
secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, se apoyó en los resultados
de la contabilidad nacional para afirmar que España puede superar la recesión
«en cualquier momento». Para el Gobierno, la caída del PIB trimestral de sólo
tres décimas entre julio y septiembre evidencia una «significativa moderación»
en el ritmo de deterioro comparado con los retrocesos del 1,1% y del 1,6% en el
segundo y primer trimestre del año, respectivamente. Y augura que esa tendencia
a mejor continuará «en los próximos meses».
El
número dos del Ministerio de Economía hizo estas consideraciones en su
comparecencia para analizar los datos de la actividad en el tercer trimestre,
de los que se pueden hacer dos lecturas. La primera, en positivo y repetida por
el Gobierno hasta la saciedad, es que la caída trimestral del 0,3% es la menor
desde que estalló la
recesión. Por primera vez, además, hay signos que sugieren
que la recuperación está cerca.
El
propio Campa defendió que la inversión en bienes de equipo - que retrocedió un
14,6% entre enero y marzo- creció un 1,9% entre julio y septiembre. El consumo
de los hogares -que llegó a caer un 2,4% en el primer trimestre- ha «vuelto al
equilibrio» al bajar «sólo» un 0,1%. Las exportaciones -que aumentaban un 0,6%
hasta junio- consolidan su recuperación y avanzan un 2,3%. Mejor aún se
comportan las importaciones, que regresan al terreno positivo al pasar de una
caída del 2,4% en el segundo trimestre a un crecimiento del 2% en el tercero.
El
secretario de Estado dejó claro que el Gobierno aún considera válida su
previsión de que el primer trimestre de crecimiento llegará a mediados de 2010.
Sin embargo, subrayó que en estos momentos abandonar los números rojos «es
cuestión de décimas». La creación de empleo, por su parte, se hará esperar. En
el conjunto de 2010 próximo será «cero o muy pequeña», pero «sustancial» a
finales de año o principios de 2011
Panorama
desolador
Hasta
aquí la lectura positiva. Los resultados interanuales, sin embargo, dibujan un
panorama desolador para la economía, que entre julio y septiembre experimentó
un bajón del 4%, sólo dos décimas inferior al desplome del período precedente y
una décima menor que el registrado por la media del los países del euro (4,1%).
En
cuanto al gasto la demanda nacional atenuó nueve décimas su contribución
negativa al PIB, y cayó un 6,5%. El consumo de los hogares mejoró, pero aún así
registró una bajada del 5,1%. La inversión también suavizó su retroceso y
retrocedió un 16,2%.
El
sector exterior moderó siete décimas su aportación positiva al PIB, hasta los
2,5 puntos, con caídas anuales del 11,1% en las exportacionesy del 17% en las importaciones.
Todas esas cifras dejan claro que el nivel de actividad está por los suelos y
que cualquier análisis optimista del estado de la economía, aunque esté basado
en cifras reales, supone un ejercicio de puro voluntarismo.
El
empleo, medido en términos de contabilidad nacional, es decir, a tiempo
completo -ocho horas son un empleo, con independencia del número de personas
que lo desempeñen- disminuyó un 7,2% interanual, resultado que equivale a la
destrucción de 1,36 millones de puestos de trabajo en doce meses.